Make your own free website on Tripod.com



Necesito un amigo...

Cuando ser humilde es la única manera de mostrar que si fue y todavía se es amigo...

Muchas veces tu necesitaste de mí, pero yo creo que yo no tuve esa misma humildad. Estaba tan habituado a nunca necesitar de amigos, tan acostumbrado a ayudar solamente, que nunca abrí mi corazón y nunca pedí socorro.

Pero ayer sentí que me faltaba el aliento, que la ira se encendía en mí y que sentía el deseo de llorar más fuerte que jamás haya sentido; y no tuve valor de pedir una palabra amiga o buscar el consuelo que brindan los grandes amigos. Orgullo tonto, pero que tú entendiste muy bien. No dijiste nada, no hiciste ninguna señal de que me ofrecías consuelo, solamente respetaste mi dolor y allí quedó todo. No escapé y no intenté decir lo que no sabría decir. Lo terrible fue tener que dormir con esa espada atravesada en el corazón.

Le reclamé al Señor diciéndole que estaba perdiendo mis amigos. Pero en el fondo del corazón sentí que estoy dejando de ser amigo.

Cuando se comienza a necesitar demasiado a los amigos, se comienza a perderlos. Entonces decidí decirte que necesito un amigo, pero no quiero necesitarlos tanto que tu tengas que cambiar tus planes a causa mía.

No digas muchas cosas. Di solamente que vas a orar por mí y seré fuerte de nuevo. Ayer necesitaba tener el hombro de un amigo para reposar sobre él y sobre él llorar; hoy solo necesito una palabra amiga. Háblame de mis defectos y de las dificultades que te causa mi amistad. Háblame de las horas en que deseo un poco de sosiego y que insisto en llamar tu atención. Háblame de las horas en que te gustaría recibir de mí un acto de humildad y la confesión de que yo necesito tu amistad y aparento ser fuerte. Hazme llorar, por lo menos una vez. Tal vez sintiéndome solo una vez en la vida, probaré que soy tu amigo de verdad, pues pedir es, muchas veces, entre amigos, la mejor forma de mostrar la amistad. La expresión yo necesito, es muy empleada por personas egoístas, pero fue inventada para quienes se aman y tienen suficiente humildad para pronunciarla de vez en cuando.

Hoy quiero decir precisamente esto: Nuna dije que te necesitaba. Ahora digo: al menos ayer te necesité. Y tú hiciste lo que un amigo debe hacer. Guardar silencio y sentir conmigo.

Tal vez eso sea amistad.....

P. Zezinho. Amistad quizás sea eso!. Tercera edición. San Pablo. 1994. Pag.90.

 




La distancia nos separa pero estamos unidos en el pensamiento


La distancia nos separa,
la distancia y un poco de dolor
al pensar en los días en que estábamos juntos
para compartir tristezas y alegrías,
para escuchar y ser escuchado.
Hoy, esa distancia que nos separa lo dificulta,
pero una amistad comprobada y fiel
no se encuentra con mucha frecuencia,
y la tuya es una que deseo conservar de todo corazón.

Aunque la distancia física nos separa,
dentro de mí hay un sitio
donde tus recuerdos se guardan vivos y seguros,
y hay veces que todavía sonrío al pensar en lo que compartimos.

Recuerda, te lo ruego, si te hago falta o me necesitas,
estoy a una llamada, una carta o un pensamiento de distancia.
Si te puedo ayudar, dímelo, porque una buena amistad sigue siendo una amistad hoy y siempre.


-Ruthann Tholen-

 







Amistad, quizas sea eso!


Me considero como uno de tus mejores amigos y hasta pienso que la reciprocidad es verdadera por todo lo que has hecho, por lo que has llorado y sonreído por mí. Pero, no tengo derecho de exigir que confíes ciegamente en mí, no tengo derecho a saberlo todo respecto de tí, a robar tu tiempo, interferir en tus caminos, hacer chantaje a tu bondad, exigir que llores reclinado en mis hombros, que corras en dirección a mí.

No tengo derecho de reclamar las verdades que no me dijiste, ni las mentiras que proferiste, ni los secretos que ocultaste. Ser tu amigo no me da derecho alguno sobre tu conciencia. Al contrario: ser tu amigo implica única y exclusivamente querer tu bien, porque bien te quiero. Solamente eso. Te llamaré la atención respecto a ciertos peligros, estaré allá cuando te equivoques o aciertes; estaré ansioso cuando experimentes algún dolor intenso; estaré inquieto cuando sepa que vas bien; sonreiré con alegría cuando sepa que eres feliz. Para mí no quiero nada. Ni siquiera el consuelo de saber que soy o no tu mejor amigo, lo que dices o no dices; si sientes o no sientes que soy la persona mejor que ha pasado por tu vida.

Qué es lo que espero y deseo? Lo que espero y deseo es que nunca te canses de mi amistad, que jamás te enojes por saber que alguien se preocupa de tí, que nunca digas: "allá viene otra vez esa tonta". Lo que espero y sueño es que, si un día necesitas un par de oídos, busques los míos; si cualquier dolor te aflige tengas el valor, sin miedo alguno, de encontrarme cansado, amargado o vacío, de llegarte a mí y decirme que necesitas de alguien como yo, que no quieres nada fuera de tu paz interior.

Lo que realmente quiero es que entiendas que no te quiero para mi sino tan solo para tí; no te quiero con exclusividad sino con ternura fraterna y sincera; y que entiendas que, si fuera necesarío, daría mi vida por tí. Y si las circunstancias lo exigieras, desaparecería de tu vida para que mi recuerdo o mi presencia jamás te impidieran ser feliz.

No. No necesito de tí, pero por ser tu amiga quiero aclararte que puedo vivir sin tí, pero con tu amistad sé que crecería mucho más. Finalmente, quiero que sepas la mayor de las razones por las cuales he sido tu amigo de todas las horas: Sin saber, me has elevado muy alto, muy cerca de Dios, cuantas veces he mirado mis ojos y tus ojos, he descubierto que de mí no quieres sino que sea una presencia amiga en tus alegrías en tus lágrimas. Fue el día en que descubrí que me quieres pero que no te hago falta, ni te agarras de mí como a una tabla de salvación; fue aquel día en que sentí la victoria de ser amigo.

Todo lo que quise y quiero es conquistarte para devolverte tu propia tranquilidad. De tí sólo deseo guardar un recuerdo: Las mucahs veces que vi cómo tenías a Dios dentro de tu rabia contenida y tu corazón generoso y empapado en lágrimas. Tu me enseñaste mucho más de lo que crees. Pienso que permaneciste libre a pesar de tanto que me has oído, y sé que jamás me esclavizaste. Si eso no es amistad, entonces no soy tu amigo. Si todo esos es amistad, de las más puras, entonces estamos en paz.

Creciste en Dios a tu modo y yo crecí a mi manera.

Tal vez eso sea amistad!

P. Zezinho. Amistad quizás sea eso!. Tercera edición. San Pablo. 1994. Pag.11

 

Quien alimenta odio, atrae fuego a su propio corazón.

 

CUANDO ALGUNA VEZ TE SIENTAS SOLO

Y VEAS EN DERREDOR SOLO VACÍO

Y NO PUEDAS LLORAR, YO ESTOY CONTIGO.

Y CUANDO ALGUNA VEZ TE SIENTAS TRISTE

Y SIENTAS LA VERDAD, COMO UNA HERIDA

Y QUE TODO ESTA MUERTO, YO SOY LA VIDA.

Y CUANDO ALGUNA VEZ NO SIENTAS NADA

Y QUIERAS SONREÍR, PERO NO PUEDAS

Y QUIERAS ESCAPAR, YO SOY LA PUERTA.

Y CUANDO ALGUNA VEZ TE SIENTAS LEJOS

Y QUIERAS REGRESAR Y SER UN NIÑO

Y VOLVERTE A ENCONTRAR, YO SOY CAMINO.

Y CUANDO ALGUNA VEZ TE SIENTAS HOMBRE

Y QUIERAS ENTREGAR Y PODER SER

Y QUIERAS RECIBIR, YO SOY MUJER...

 

 

 

Volver a mis versos tristes

Adelante

Regresar a la página principal

 

 

 

1